“Que son gigantes” le había dicho Don Quijote a su fiel compañero Sancho Panza, confundiendo a aquellos molinos de viento con fuertes enemigos a vencer. Son éstos, los molinos que hoy en día forman parte de la ruta turística Don Quijote, en el municipio manchego Campo de Criptana (provincia de Ciudad Real).
Sin lugar a dudas, estas importantes maquinarias fueron, son y serán parte de la historia municipal debido a la importancia que radica en su función. Si bien toda la Comunidad de La Mancha posee una gran cantidad de acueductos, cuando llegan los meses más áridos, los molinos posibilitan la cosecha del cereal.
Según especialistas, es posible que estos molinos hayan sido traídos a la región por parte de la civilización árabe, impulsores del funcionamiento del mismo. Sus orígenes en Campo de Criptana se remontan ya a 1575 cuando los topógrafos Alfonso Sánchez Rubio y Cristóbal Miguel hablan de “muchos molinos de viento”.
Asimismo, casi doscientos años más tarde, en 1752 se llegan a contabilizar 34. Sin embargo, estos gigantes perdieron su importancia con el surgimiento de los granos australianos, rusos y americanos en el mercado de Europa, aproximadamente en el año 1870.
Los molinos ya no eran tan significantes para la región lo que, sumado a la guerra civil y a la posguerra, sólo tres de ellos – Sardinero, Infanto y Burleta - pudieron sobrevivir. Sin embargo, a mediados de los años 50, comenzaron las tareas de restauración de aquellos que habían quedado en ruinas y, gracias a esto, en la actualidad son 10 los molinos que se pueden conocer.
Debido a la conservación original, los tres molinos nombrados anteriormente, no sólo fueron nombrados Patrimonio Nacional y Bien de Interés Cultural, sino que además son los únicos que todavía poseen la maquinaria en su interior. Los siete restantes, cumplen funciones completamente diferentes.

El Poyatos, por ejemplo, es el lugar donde funciona la Oficina de Turismo mientras que los seis restantes actúan como museos. Las temáticas son sumamente distintas y para todos los gustos.
Así, podrá encontrar un museo dedicado al Vino en el molino Pilón, a la poesía en Lagarto, a la Labranza en el Inca Garcilaso, al poeta chileno Vicente Huidobro en Quimera, Enrique Alarcón en Cariari y a Sara Montiel en el Culebro.
Sin lugar a dudas, un paseo por los molinos no sólo lo trasladarán a ese momento en la obra de Don Quijote sino que, además de encontrarse cara a cara con esos gigantes podrá conocer espectaculares museos de gran interés cultural.










1 comments:
Tengo que destacar que existen al menos otros tres molinos actualmente en ruinas en el término municipal, y al menos existen cinco molinos en ruinas en el término municipal de Alcázar de San Juan, población vecina.
Sería posible recuperar al menos otros ocho molinos para ambos municipios, con lo que Alcázar dispondría de nueve y Criptana hasta trece molinos de viento.
Son muy satisfactorios los esfuerzos realizados en los últimos años en beneficio de los molinos, incluyendo su restauración por parte de la Obra Social Cajamadrid así como la puerta en marcha de un plan de rehabilitación del barrio histórico del albahicín, pero estaría bien que las instituciones apoyasen la restauración de todos los molinos actualmente en ruinas.
Saludos cordiales.
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